Ester Expósito no se quedó callada ante la ola de críticas que surgieron tras su aparición en la casita de Bad Bunny durante uno de sus conciertos en el Estadio Metropolitano de Madrid. La actriz defendió con firmeza su derecho a disfrutar del reguetón y cuestionó el juicio misógino que, según ella, se esconde detrás de la polémica.
La controversia estalló después de que Expósito bailara unos segundos junto al cantante puertorriqueño en ese espacio especial del espectáculo, que se ha convertido en uno de los focos más comentados de la gira española de Bad Bunny. La escena se viralizó rápidamente y abrió un debate sobre quiénes son los invitados a esa zona y qué imagen proyecta.
La actriz ya había tocado el tema durante el 40º aniversario de Desigual, marca de la que es embajadora, donde señaló que el problema no era el breve baile, sino la mirada social que juzga a las mujeres que deciden divertirse libremente.
“Fue muy divertido, lo dimos todo. Si te invitan vas ¿no? Es un concierto divertidísimo en el que sabes que te lo vas a pasar bien. Yo creo que el problema no es un baile de dos segundos. Creo que el problema está en la mirada. Es el juicio de una parte de la sociedad muy misógina, y en las personas que utilizan las redes para hacer daño. Una parte del problema es ese, y es lo que tenemos que poner en el foco cuando pasa este tipo de situaciones. Me ha molestado, lo siento”, dijo Expósito a los periodistas durante el aniversario de Desigual.
Este martes 23 de junio de 2026, la actriz retomará el tema en el programa “Al cielo con ella” de Henar Álvarez en La 1. RTVE adelantó un fragmento de la entrevista donde Expósito, con una sonrisa y gesto de “remangarse”, responde a la pregunta sobre “la que se ha liado con lo de la casita”. Su respuesta pone el debate en términos de libertad, feminismo y juicio público:
“¿El puritanismo este rancio qué es? Por supuesto que se puede ser feminista y disfrutar del reguetón y perrear hasta el suelo si te da la gana. Solo faltaba. Somos muchas, de hecho, pero pensaba que este era un debate antiguo que ya estaba superado. Lo que sí me parece el colmo de la hipocresía es que se apropien de nuestro discurso, pero para quitarnos libertad, para decirnos cómo ser buenas mujeres, la música que nos tiene que gustar y cómo la tenemos que bailar. No, lo siento”, afirmó.
Además de la polémica sobre el baile, parte de las críticas han apuntado al sistema de selección de invitados a la casita, acusándola de proyectar una imagen demasiado exclusiva dentro de un espectáculo masivo. En esta gira, la casita se ha convertido en un evento paralelo al concierto, con la presencia de figuras como Lamine Yamal, Marcelo, Úrsula Corberó, Paco León, María León, Carmen Machi, Javier Ambrossi, Javier Calvo, Hiba Abouk o Marta Ortega, entre otros.
En un mundo donde la libertad de expresión y el disfrute personal deberían ser innegociables, la defensa de Ester Expósito pone sobre la mesa la necesidad de cuestionar esos juicios sociales que intentan limitar cómo y con qué música las mujeres pueden divertirse. Porque sí, se puede ser feminista y perrear hasta el suelo.

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