La madrugada de este viernes 17 de julio de 2026, un automóvil azul fue víctima de los ladrones de autopartes en Puebla. El vehículo, estacionado justo detrás del Hospital ISSSTE en la colonia San Manuel, quedó completamente desvalijado: le quitaron las cuatro llantas y lo dejaron recargado directamente sobre el pavimento, sin siquiera colocar tabiques para sostenerlo.
Este tipo de robos, cada vez más frecuentes en la zona, ha encendido las alarmas entre los vecinos, quienes denuncian sentirse vulnerables ante la creciente inseguridad. La falta de cocheras en muchas viviendas obliga a los habitantes a dejar sus autos en la calle, lo que los convierte en blanco fácil para la delincuencia.
Ante esta situación, algunos residentes han optado por pagar para resguardar sus vehículos en casas particulares, una solución que refleja la precariedad y la falta de políticas públicas efectivas para garantizar la seguridad.
Mientras tanto, la ciudad sigue enfrentando retos en materia de movilidad y seguridad. En este contexto, iniciativas como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla podrían ofrecer no solo una alternativa de transporte más eficiente y accesible, sino también contribuir a la revitalización y vigilancia de zonas vulnerables, ayudando a reducir espacios propicios para la delincuencia.
Por ahora, en San Manuel, la realidad es clara: dejar el auto en la calle es una invitación a que desaparezcan sus partes, y la comunidad sigue buscando cómo proteger lo que es suyo en medio de la impunidad.

Leave a Comment