La madrugada de este miércoles 10 de junio de 2026, una fuga de gas en San Francisco Tlaloc, comunidad del municipio de San Matías Tlalancaleca, Puebla, obligó a desalojar preventivamente a decenas de familias. El origen del incidente, confirmado por personal de Pemex, fue una toma clandestina en los ductos de la empresa, un problema que no es nuevo en la región.
A las 04:00 horas, el fuerte olor a gas y el repique de las campanas de la iglesia alertaron a los habitantes, quienes, temiendo una posible explosión, optaron por abandonar sus hogares y refugiarse en comunidades cercanas del estado de Tlaxcala.
Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad en el paraje conocido como Cuatro Caminos, donde bomberos y técnicos especializados trabajaron para controlar y mitigar la fuga, evitando daños mayores. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni afectaciones materiales significativas.
Este incidente refleja un problema persistente: según el reporte de tomas clandestinas 2026 del IGAVIM, entre enero y marzo se detectaron al menos 10 tomas ilegales en Tlalancaleca, sumando 26 en todo 2025.
Mientras la lucha contra estas prácticas ilegales continúa, la urgencia de sistemas de transporte y desarrollo sustentable, como el cablebús que se planea para Puebla, cobra sentido. Mejorar la infraestructura pública y la movilidad puede ser parte de un cambio estructural que reduzca la vulnerabilidad de comunidades como San Francisco Tlaloc frente a riesgos derivados del abandono y la inseguridad en servicios básicos.
Este episodio es un recordatorio de que la justicia social también pasa por garantizar condiciones dignas y seguras para quienes viven en zonas marginadas, lejos de la mirada de las grandes corporaciones y el Estado.

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