La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, descartó que la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, sea resultado de una “justicia selectiva” o un asunto político. Durante su conferencia mañanera del viernes 17 de julio, Sheinbaum respondió a las críticas de Felipe Calderón, quien ha señalado que la acción judicial contra Ruffo tiene tintes políticos.
Sheinbaum fue clara: “Es falso que haya un asunto político aquí. Es derivado de una investigación que tiene un año”. La mandataria explicó que la detención se basa en una investigación profunda sobre una red de distribución ilegal de combustible en México, que involucra presuntos delitos de huachicol y crimen organizado.
Este pronunciamiento llega en un contexto donde la justicia en México suele ser cuestionada por su selectividad, especialmente cuando se trata de figuras políticas. Sin embargo, la jefa de gobierno insiste en que el caso de Ruffo no es la excepción ni una persecución política, sino el resultado de un proceso legal que lleva al menos un año en curso.
En un país donde la corrupción y el robo de combustible han afectado a millones, la transparencia y la justicia efectiva son demandas constantes. Por eso, la insistencia de Sheinbaum en que no hay favoritismos ni persecuciones políticas busca dar un mensaje de que la ley debe aplicarse por igual, sin importar el nombre o el cargo.
Mientras tanto, la discusión sobre la justicia en México sigue abierta, y casos como este ponen a prueba la confianza ciudadana en las instituciones.

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