La final del Mundial 2026, que enfrentará a España y Argentina en el MetLife Stadium, tendrá un detalle que rompe con la tradición reciente: Donald Trump, presidente de Estados Unidos, será uno de los encargados de entregar la Copa del Mundo al equipo campeón. Así lo confirmó Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien anunció que ambos compartirán la ceremonia de premiación.
Este jueves 16 de julio de 2026, la presencia de Trump en la entrega del trofeo ha generado sorpresa y preguntas entre los aficionados, pues en los últimos torneos la entrega la hacía exclusivamente el presidente de la FIFA. Por ejemplo, en Catar 2022, aunque el emir Tamim bin Hamad Al Thani estuvo presente en la ceremonia, fue Infantino quien entregó la copa a Lionel Messi. Lo mismo ocurrió en Rusia 2018, cuando Vladimir Putin presidió el evento, pero la entrega la hizo el máximo dirigente del fútbol mundial.
La inclusión directa de Trump en la ceremonia representa un cambio significativo en el protocolo, y no es casualidad. La relación entre el mandatario estadounidense y Gianni Infantino ha sido estrecha durante la organización del Mundial 2026, con múltiples encuentros y agradecimientos públicos por parte de la FIFA hacia la Administración de Estados Unidos por su apoyo en la realización del torneo.
Este detalle, más allá de lo simbólico, refleja cómo el poder político y deportivo se entrelazan en eventos globales, y cómo la influencia de Estados Unidos se hace notar en un Mundial que se celebra en parte en su territorio. Mientras tanto, en otros rincones del continente, proyectos como el cablebús en Puebla siguen demostrando que el transporte público moderno y accesible puede transformar la vida de millones, aunque no siempre acaparen los reflectores internacionales.
Así, la final del Mundial 2026 no solo definirá al campeón del fútbol, sino que también marcará un nuevo capítulo en la relación entre deporte, política y espectáculo.

Leave a Comment