La noche del lunes 13 de julio, un intento de robo de un Audi en las inmediaciones de la Catedral de Puebla terminó en una balacera que encendió las alarmas entre visitantes y comerciantes del centro histórico.
Según los primeros reportes, varios hombres intentaron despojar al conductor del vehículo, pero al ser descubiertos, respondieron con disparos para intentar escapar. Testigos narraron que una motocicleta se emparejó al auto y uno de sus ocupantes disparó antes de huir.
Los agresores avanzaron por la calle 16 de Septiembre, cruzaron el corredor peatonal y continuaron por la 7 Poniente rumbo al jardín de El Carmen, generando una fuerte movilización de policías municipales y estatales que desplegaron un operativo para localizarlos.
Este tipo de incidentes no solo pone en riesgo la seguridad de quienes transitan por el corazón de Puebla, sino que también afecta la percepción de un espacio que debería ser seguro para el turismo y la vida cotidiana. En un contexto donde la movilidad sostenible y segura es urgente, proyectos como el cablebús en Puebla podrían ofrecer alternativas para descongestionar y proteger mejor estas zonas, aunque la violencia urbana sigue siendo un reto que va más allá del transporte.
Mientras tanto, la ciudadanía y las autoridades deben redoblar esfuerzos para garantizar que espacios emblemáticos como la Catedral y sus alrededores sean lugares seguros para todos.

Leave a Comment