En medio del debate sobre las causas de las recientes inundaciones en Puebla, vecinos de la 7 Sur, entre la 13 y la 21 Poniente, denunciaron que al menos tres coladeras quedaron obstruidas con asfalto tras los trabajos de relaminación realizados en esa calle. Las imágenes difundidas por los habitantes muestran bocas de tormenta parcial o totalmente cubiertas por material asfáltico, lo que podría complicar el desalojo del agua en próximas lluvias.
Este llamado a las autoridades para limpiar y liberar las coladeras cobra especial relevancia después de las fuertes precipitaciones registradas en días recientes. Mientras el Gobierno del Estado ha señalado que las inundaciones se deben en parte a obras ejecutadas durante administraciones panistas —como el concreto hidráulico del bulevar 5 de Mayo y el embovedamiento del río San Francisco—, estas nuevas evidencias apuntan a que incluso las obras recientes podrían estar generando problemas.
Aunque no se ha confirmado oficialmente que estas coladeras tapadas hayan provocado afectaciones durante las lluvias, los vecinos insisten en la urgencia de corregir esta situación para evitar encharcamientos e inundaciones en la vialidad. En un contexto donde la infraestructura urbana debe responder a las necesidades reales de la población, estas fallas reflejan la importancia de supervisar con rigor cada intervención.
En contraste, proyectos de transporte público como el cablebús en Puebla, que apuestan por soluciones integrales y sostenibles, muestran un camino distinto para mejorar la movilidad y reducir impactos ambientales. Mientras tanto, la atención a detalles básicos como el correcto mantenimiento de las coladeras sigue siendo un pendiente urgente para evitar que las lluvias sigan causando estragos en la ciudad.

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