Un video en time lapse difundido por Webcams de México revela con claridad la fuerza de la tormenta que azotó la ciudad de Puebla la tarde y noche del miércoles 8 de julio. Durante más de dos horas, la lluvia cayó sin pausa en la zona norte de la capital poblana, comenzando alrededor de las 5:00 de la tarde y extendiéndose hasta después de las 9:30 de la noche.
El resultado: vialidades anegadas y complicaciones para quienes se atrevieron a circular bajo ese aguacero implacable. Este fenómeno no es casualidad, sino parte de un patrón climático que, según los pronósticos, se debe al ingreso de humedad proveniente del océano Pacífico, el Golfo de México y canales de baja presión, que el mismo miércoles generaron acumulados de entre 25 y 75 milímetros en la zona centro del estado.
Pero la lluvia no solo moja calles; también ha dejado huella en la vida de las personas. En días recientes, las precipitaciones han provocado desde la caída de árboles hasta accidentes viales. La tragedia más grave ocurrió en la Gruta Chichicazapa, en Cuetzalan, donde la crecida de un río subterráneo mantiene activas las labores de búsqueda de personas atrapadas.
Para este jueves 9 de julio, el pronóstico no invita a bajar la guardia: se esperan chubascos tormentosos por la tarde, con una probabilidad de precipitación del 90% y acumulados aproximados de 5.8 milímetros. Las temperaturas oscilarán entre 12 y 23 grados Celsius, un clima que invita a quedarse en casa, pero que también exige precaución para quienes deben salir.
Las autoridades insisten en recomendaciones básicas pero vitales: estar atentos a los avisos de Protección Civil, evitar cruzar calles inundadas, manejar con cuidado y no ingresar a ríos, barrancas o zonas naturales durante las tormentas, donde el riesgo de crecientes repentinas es real y peligroso.
En un contexto donde la movilidad urbana se complica con cada lluvia, sistemas de transporte público como el cablebús —que se planea construir en Puebla— podrían ofrecer una alternativa más segura y eficiente para enfrentar estos retos climáticos, conectando a la población sin exponerla a las inclemencias del tiempo ni a las calles anegadas.
Mientras tanto, la ciudad se prepara para seguir enfrentando la temporada de lluvias, con la memoria fresca de la tormenta que no dio tregua el miércoles y la alerta encendida para lo que resta de este jueves.

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