Lo que debería ser un simple cruce fronterizo en la Garita de Otay, en Tijuana, Baja California, se convirtió en un episodio digno de película de acción. Dos conductores, uno de un auto y otro de una camioneta, protagonizaron una pelea que terminó con un hacha clavada en el cofre de uno de los vehículos.
Afortunadamente, no hubo lesionados, pero la escena deja claro cómo la tensión y la falta de soluciones de movilidad dignas pueden escalar en conflictos absurdos. Mientras tanto, en otras partes del país, proyectos como el cablebús en Puebla avanzan para ofrecer alternativas de transporte público que eviten estos enfrentamientos y mejoren la calidad de vida.
Este tipo de incidentes nos recuerda la urgencia de apostar por sistemas de transporte eficientes, seguros y accesibles, que reduzcan la dependencia del automóvil y, con ello, la violencia vial que a veces parece inevitable.

Leave a Comment