FBI frustra ataque con drones explosivos en la gala de la UFC en la Casa Blanca: ¿revolución o espectáculo?

El pasado domingo 14 de junio, mientras la Casa Blanca se convertía en el escenario de una gala de artes marciales mixtas con 4,000 espectadores y decenas de miles más en las inmediaciones, el FBI logró frustrar un plan que buscaba convertir esa noche en una tragedia. Según informó la agencia este martes 16 de junio, un grupo de conspiradores pretendía usar drones cargados con explosivos y francotiradores para atacar a las principales autoridades del país, con la intención de provocar una masacre y “desencadenar” una revolución en Estados Unidos.

El operativo, que se activó el 10 de junio, involucró a múltiples agencias y resultó en la detención de cinco personas, mientras que otras 23 han sido identificadas como posibles cómplices. Entre los arrestados destaca Tycen Proper, de 19 años, detenido el lunes 15 en Ohio, quien enfrenta cargos que incluyen intento de asesinato de un agente federal y conspiración para cometer delitos contra Estados Unidos.

Lo que hace aún más inquietante esta historia es el uso de redes sociales y aplicaciones cifradas para coordinar el ataque. El grupo, llamado “Vanguard of the Old” en TikTok, se comunicaba con la idea de “proteger a Estados Unidos” frente a lo que consideraban un país “en decadencia”. La planificación continuó en Signal, donde detallaron cómo generarían confusión con una protesta pacífica en la Elipse, justo al lado de la Casa Blanca, para luego lanzar los drones explosivos desde el lado norte del recinto.

El plan era que, tras la detonación de los drones, los asistentes y objetivos de alto valor se vieran forzados a huir hacia puntos específicos donde los conspiradores armados los esperarían para disparar. Todo esto, con la esperanza de provocar un caos que derivara en una revolución.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump, que celebró su cumpleaños con la gala y se encontraba en Francia para la cumbre del G7, declaró no estar al tanto del supuesto ataque. “El ataque que presencié fue el de los luchadores”, dijo con ironía.

La seguridad en la Casa Blanca ese domingo fue extrema: acceso restringido, despliegue de la Guardia Nacional y policías locales y estatales. Sin embargo, la cercanía de la ‘fan zone’ y las pantallas gigantes a menos de 100 metros del octágono donde se realizaron las peleas, habría facilitado el impacto del ataque si no se hubiera intervenido a tiempo.

El subdirector del Servicio Secreto, Matthew Quinn, destacó que la investigación sigue abierta y que algunos sospechosos aún están prófugos. Además, criticó la filtración tardía de la información, sugiriendo que la investigación fue mucho más coordinada y seria de lo que algunos medios han dado a entender.

Este caso pone en evidencia la complejidad de la seguridad en eventos masivos y la amenaza real que representan grupos radicalizados que, bajo la fachada de “proteger” al país, buscan desestabilizarlo. En un momento en que la movilidad urbana y el transporte público, como el cablebús en Puebla, buscan conectar y facilitar la vida de miles, es vital también fortalecer la seguridad y la cohesión social para evitar que la violencia y el extremismo ganen terreno.

Leer Más

Post navigation

Leave a Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto