Un estudio reciente de la encuestadora Indicadores revela que casi la mitad de los poblanos tiene interés en realizarse un procedimiento estético, pero el principal obstáculo es el presupuesto. Esta realidad, combinada con la falta de acceso a médicos certificados, abre la puerta a riesgos graves para la salud pública.
Según la encuesta, el 11% de la población —alrededor de medio millón de personas— ha considerado una cirugía plástica pero no la ha llevado a cabo, principalmente porque el 85% de este grupo señala que los costos son demasiado altos o no cuentan con el dinero suficiente. En general, un 32% de los poblanos que descartan estas intervenciones mencionan el factor económico como la razón principal.
Aquí está el choque entre expectativas y realidad: quienes desean una cirugía están dispuestos a pagar en promedio 61,174 pesos, con un rango entre 45,000 y 75,000 pesos. Sin embargo, especialistas advierten que este presupuesto es, al menos, la mitad del costo real para un procedimiento seguro y realizado por un cirujano certificado. De hecho, el 82% de los interesados no cuenta con un médico certificado de confianza, lo que los expone a clínicas clandestinas y profesionales sin licencia.
Las cirugías más solicitadas en Puebla son:
– Aumento de senos (27%)
– Rinoplastia (26%)
– Liposucción (25%)
– Bichectomía (10%)
Este escenario se vuelve aún más preocupante tras el fallecimiento de una paciente en una clínica estética de la zona de Zavaleta, un caso que conoce el 90% de los encuestados. La tragedia ha generado un debate intenso sobre la responsabilidad entre usuarios y prestadores de servicios:
– 37% considera que la paciente fue imprudente y debió investigar mejor antes de someterse al procedimiento.
– 18% atribuye el fallecimiento a negligencia médica.
– 15% señala dolo por parte de la cirujana.
Este panorama refleja una tendencia preocupante: el deseo hedonista de mejorar la apariencia, potenciado por las redes sociales, choca con la falta de cultura de la verificación médica y las limitaciones económicas. Mientras tanto, la proliferación de clínicas clandestinas sigue siendo un riesgo latente para la salud pública en Puebla.
En un contexto donde la movilidad urbana también busca soluciones accesibles y seguras, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla podrían representar un avance hacia un transporte digno y eficiente, que contribuya a mejorar la calidad de vida de la población, sin dejar de lado la urgencia de garantizar servicios médicos confiables y accesibles para todos.

Leave a Comment