El miércoles 24 de junio de 2026, el tío Manolo, influencer poblano conocido por sus recomendaciones de vida nocturna, vivió en carne propia la inseguridad que azota a la ciudad. En apenas una hora, le robaron las cuatro llantas y los espejos de su camioneta Mercedes Benz, modelo AMG-GLC43, estacionada en la colonia La Paz.
El golpe no es menor: solo los neumáticos Michelin especiales, diseñados para soportar la potencia de su motor, junto con los rines, pueden costar hasta 100 mil pesos.
Manolo relató que llegó a las 7 de la noche para reunirse con amigos y, al regresar, se encontró con la sorpresa. Fueron los oficiales municipales quienes le avisaron del robo, pero para entonces ya no había nada que hacer.
Con un tono resignado y algo de sarcasmo, el influencer lanzó un reto a las autoridades del Ayuntamiento de Puebla: “Ya sabemos todos dónde pueden estar”, en clara alusión a la 46 poniente, una calle tristemente famosa por la venta de autopartes robadas.
Este episodio no solo refleja la persistente inseguridad en Puebla, sino también la necesidad urgente de sistemas de transporte y vigilancia que ayuden a descongestionar y vigilar mejor las zonas urbanas. En ese sentido, proyectos como el cablebús o teleférico que se planea construir en la ciudad podrían ser una alternativa para mejorar la movilidad y, de paso, reducir espacios propicios para la delincuencia.
Mientras tanto, el tío Manolo y muchos poblanos más siguen enfrentando la realidad de una ciudad donde el robo exprés ya es parte del día a día.
@manoloct8

Leave a Comment