La mañana de hoy, viernes 22 de mayo de 2026, la Secretaría de Planeación, Finanzas y Administración del Gobierno de Puebla sorprendió a locatarios y visitantes al colocar sellos de “Bien Embargado” en los accesos y locales de Plaza Dorada, uno de los centros comerciales más emblemáticos de la capital poblana.
La noticia corrió rápido entre quienes dependen de este espacio para trabajar y consumir, generando incertidumbre y preguntas sobre el futuro inmediato de la plaza. Sin embargo, inspectores estatales aclararon que el embargo es únicamente contra la plaza comercial como inmueble y no afecta directamente a los negocios que ahí operan, por lo que las actividades comerciales continúan con normalidad… al menos por ahora.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer el motivo específico de esta acción. Entre las posibles causas se mencionan adeudos relacionados con servicios, permisos y aprovechamientos de carácter estatal, o incluso el cobro del impuesto predial. Vale la pena recordar que el Ayuntamiento de Puebla fue uno de los más de 100 municipios que firmaron un convenio con el Gobierno Estatal para que este último apoyara en el cobro del predial, especialmente con deudores, a quienes podrían aplicarse medidas legales como la que hoy se vivió en Plaza Dorada.
Mientras tanto, la comunidad de locatarios y consumidores permanece atenta a las próximas decisiones del gobierno estatal, en un contexto donde la presión fiscal y la falta de transparencia suelen recaer con mayor fuerza sobre quienes menos margen de maniobra tienen. ¿Quién paga realmente el costo de estos embargos? ¿Y qué tanto protege el Estado a los pequeños negocios frente a los grandes intereses inmobiliarios? Preguntas abiertas en una Puebla que sigue esperando respuestas claras y justas.

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