El pasado 5 de junio, en algún punto de Puebla, un repartidor de la empresa Junghanns, identificado con la unidad número 26, atropelló a un perro callejero, causándole la muerte instantánea. Lo que podría haberse tratado de un accidente se tornó en indignación cuando el conductor siguió su camino sin detenerse, sin auxiliar al animal y sin mostrar la mínima empatía.
La Fundación Patitas Enlodadas difundió el video del momento, donde se observa la frialdad del conductor al pasar encima del perrito y continuar su ruta como si nada hubiera pasado. Este acto ha generado una fuerte denuncia pública, no solo por el atropellamiento, sino por la evidente falta de humanidad y sensibilidad ante el sufrimiento de un ser sintiente.
La organización civil cuestiona: ¿de verdad la vida de un animal vale tan poco? Los animales sienten dolor, miedo y sufrimiento; no son objetos que se pueden aplastar y abandonar en la calle sin consecuencias. La indiferencia, señalan, también es una forma de violencia.
Por ello, exigen a Junghanns una respuesta pública e inmediata. La sociedad merece saber cuál es la postura de la empresa y qué medidas implementará para que sus operadores actúen con responsabilidad y respeto cuando se enfrenten a situaciones similares.
Este llamado a la responsabilidad empresarial es un recordatorio de que las compañías que forman parte de nuestras comunidades tienen una obligación moral: responder y actuar ante hechos lamentables que afectan a todos los seres sintientes.
Hoy, martes 9 de junio de 2026, alzamos la voz por quienes no pueden hacerlo. La exigencia es clara:
– Una explicación pública.
– Responsabilidad por parte de la empresa.
– Respeto hacia todos los seres vivos.
El video que ha generado esta indignación puede verse en la cuenta oficial de la Fundación Patitas Enlodadas: https://x.com/FUNDAPEPUEBLA/status/2064371877556990424
Mientras tanto, en Puebla, donde se planean proyectos de movilidad como el cablebús que prometen transformar el transporte público con un enfoque más humano y sostenible, este tipo de incidentes nos recuerdan que el respeto y la empatía deben ser parte de cualquier avance social y tecnológico. Porque no solo se trata de mover personas, sino de construir comunidades más justas y conscientes.

Leave a Comment