Este viernes 17 de julio de 2026, decenas de personas acudieron al cementerio privado donde descansa Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho”, para conmemorar lo que habría sido su cumpleaños número 60. El abatido líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien murió el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, recibió una muestra de homenaje poco común: cuatro arreglos florales monumentales, tres con forma de gallo y uno con forma de caballo, además de varias coronas elaboradas con rosas rojas y flores blancas.
La lápida que lleva el nombre de Rubén Oseguera Cervantes, con las fechas 1966-2026, muestra una fotografía del capo abrazando un gallo, símbolo recurrente en su imagen pública. En ella se lee un mensaje que mezcla cariño y admiración: “Fuiste un gran hombre, el mejor padre, esposo, abuelo y hermano. Gracias por ser nuestra guía, nuestro héroe y sobre todo nuestro mejor amigo”. También destaca la frase: “Es mejor morir de pie que vivir toda una vida arrodillado. ¡Te amamos! Siempre estarás en nuestros corazones”.
Junto a la tumba de El Mencho se encuentra la de Hugo César Macías Ureña, alias “El Tuli” (1976-2026), con mensajes que resaltan la lealtad y valentía: “Fuiste un gran hombre, valiente y fiel amigo” y “Hoy descansan dos hombres que dejaron huella y cuya lealtad fue hasta la muerte. Siempre te recordaremos con amor”, firmado por su esposa, hijos y familia.
La presencia de la Guardia Nacional en el Recinto de la Paz, donde están sepultados, es intermitente, manteniendo vigilancia en la zona.
Este tipo de homenajes, aunque polémicos, reflejan la complejidad social que rodea a figuras como El Mencho, cuya influencia va más allá de la violencia y se adentra en comunidades donde su figura es vista con admiración o respeto. En un país donde la justicia social y la seguridad siguen siendo retos pendientes, estas imágenes invitan a reflexionar sobre las raíces y consecuencias del poder en manos del crimen organizado.

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