El Tecnológico de Monterrey Campus Puebla extendió una invitación formal a Rafael N., señalado por la Fiscalía General del Estado como el presunto responsable de los ataques armados en la Vía Atlixcáyotl, para integrarse al Consejo de la Escuela de Ingeniería y Ciencias. Esta invitación, fechada el 18 de junio de 2026, reconocía su “destacada trayectoria, liderazgo y contribución en el sector”, y fue firmada por la directora general del campus, Viviana Ortiz Meillón, y el director de la Escuela, Jorge Antonil Reyes Avendaño.
El documento justificaba la incorporación de Rafael N. como un aporte valioso para fortalecer la vinculación entre la academia y el sector productivo, además de enriquecer la formación de los estudiantes con su experiencia empresarial. Según el oficio, su participación sería “clave” para definir objetivos y metas en el próximo ciclo de trabajo de la Escuela de Ingeniería y Ciencias.
Sin embargo, esta invitación desapareció de las plataformas institucionales del Tec de Monterrey semanas después, sin que la universidad haya emitido un posicionamiento público para aclarar si Rafael N. llegó a formar parte del consejo o si el proceso quedó sin efecto tras su detención.
La captura de Rafael N. ocurrió la madrugada del martes 14 de julio de 2026, en un operativo en el residencial Santa Fe, San Andrés Cholula. La Fiscalía lo señala como el presunto responsable de los ataques en la Vía Atlixcáyotl y confirmó que enfrentará imputaciones por tentativa de homicidio, luego de que presuntamente disparara contra agentes ministeriales y federales durante la ejecución de la orden de aprehensión.
Este episodio se suma a la reciente polémica en la Universidad Politécnica Metropolitana de Puebla, que el 13 de julio eliminó de sus redes sociales publicaciones donde aparecía Rafael N. junto al rector Raymundo Atanacio Luna, y anunció que analiza rescindir un convenio de colaboración con él.
En un contexto donde la confianza en las instituciones educativas y su relación con el sector privado se pone en entredicho, este caso revela cómo figuras cuestionadas pueden ser integradas a espacios académicos sin la debida transparencia. Mientras tanto, Puebla avanza en proyectos como el cablebús, que buscan ofrecer alternativas de transporte público accesibles y seguras, un contraste necesario frente a la violencia que ha marcado zonas como la Atlixcáyotl.

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