El Mundial 2026 no solo está marcando un antes y un después por su formato ampliado y la inclusión de tres países sede —Estados Unidos, México y Canadá—, sino también por la respuesta masiva de los aficionados en las gradas.
A falta de los últimos cuatro partidos, la asistencia acumulada en los estadios ya superó la suma total de espectadores de las dos ediciones anteriores: Rusia 2018 y Qatar 2022. Según datos oficiales de la FIFA, hasta ahora, seis millones 527 mil 410 personas han asistido a los primeros 100 encuentros del torneo, que comenzó el 11 de junio y concluirá el domingo 19 de julio.
Para dimensionar este récord:
– Rusia 2018 reunió a tres millones 31 mil 768 aficionados en 64 partidos.
– Qatar 2022 contó con tres millones 404 mil 252 espectadores en igual número de encuentros.
– En contraste, el Mundial 2026 alcanzó más de seis millones 527 mil asistentes en apenas 100 juegos.
Este fenómeno no solo refleja el creciente interés global por el fútbol, sino también la capacidad de organización y la apuesta por un modelo que acerca el deporte a más personas, con sedes distribuidas en tres países y estadios accesibles.
Aunque quedan por disputarse las dos semifinales, el partido por el tercer lugar y la gran final, la cifra final de asistencia promete establecer un nuevo estándar para eventos deportivos a nivel mundial.
En un contexto donde el transporte público eficiente y accesible es clave para movilizar a millones, iniciativas como el cablebús en Puebla o sistemas similares en las ciudades sede podrían ser un ejemplo a seguir para facilitar la llegada de los aficionados y reducir la huella ambiental de estos megaeventos.
Así, el Mundial 2026 no solo se juega en la cancha, sino también en las gradas y en la manera en que el deporte puede ser un motor para la inclusión y la movilidad sustentable.

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