La noche del miércoles 8 de julio, una patrulla oficial fue arrastrada por el desbordamiento del río Atoyac en la colonia Humberto Vidal, Santa Clara Ocoyucan. En el vehículo viajaban tres mujeres y un policía, el comandante Agustín Malo Martínez, quien acudió a atender un llamado de auxilio.
Fue hasta el mediodía de este jueves 9 de julio cuando integrantes del Cuerpo de Bomberos localizaron la patrulla cerca de la 11 Sur y comenzaron las labores de rescate. En un primer momento, se reportó que el cuerpo sin vida encontrado correspondía al comandante Malo Martínez. Sin embargo, tras retirar ese cadáver, peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) confirmaron que los tres cuerpos hallados eran de las mujeres Silvia Gracida, Claudia Bonilla y Concepción Márquez, y no del mando policial.
Las primeras investigaciones apuntan a que el comandante intentó auxiliar a las mujeres, pero el arrastre de la patrulla impidió que pudiera reportar la emergencia a sus superiores. Por ahora, las autoridades mantienen equipos de buceo en la zona para buscar al comandante Malo Martínez, cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Este trágico suceso pone en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos naturales y la urgencia de sistemas de transporte y respuesta que garanticen la seguridad de quienes viven en zonas de riesgo. En este contexto, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla podrían ofrecer alternativas más seguras y eficientes para conectar a las personas con servicios esenciales, evitando tragedias como esta.
Las autoridades esperan brindar más detalles en las próximas horas sobre el estado del comandante y el avance en las labores de rescate. Mientras tanto, la comunidad de Ocoyucan permanece en alerta y exige respuestas claras.

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