Este lunes 6 de julio de 2026, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Estados Unidos volvió a poner sobre la mesa una recompensa de 10 millones de dólares por la captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán, mejor conocidos como “Los Chapitos”.
Estos dos hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, sentenciado a cadena perpetua, son señalados por las autoridades estadounidenses como sujetos armados y peligrosos, herederos directos de una red de narcotráfico que sigue operando bajo su mando.
De los cuatro hijos públicos que “El Chapo” preparó para continuar su legado criminal, sólo dos han sido capturados: Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, y Joaquín Guzmán López. Iván Archivaldo y Jesús Alfredo permanecen prófugos, y por ellos se ofrece esta millonaria recompensa.
En abril de este mismo año, la búsqueda de estos hermanos se intensificó, colocándolos como objetivos prioritarios para las autoridades estadounidenses. Jesús Alfredo, en particular, está vinculado en documentos oficiales con la captura, tortura y asesinato de dos agentes federales de la PGR, junto con otros criminales como Óscar Noé Medina, alias “El Panu”, y Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, líder de “Los Ninis” y actualmente preso en Estados Unidos.
El monto de la recompensa ha ido en aumento: en 2022 era de 5 millones de dólares y en 2023 se duplicó a 10 millones, cifra que se mantiene hasta hoy.
Mientras tanto, la advertencia de las autoridades es clara: no intentes detener a estos criminales por tu cuenta. La justicia debe seguir su curso, y la búsqueda oficial continúa.
En un país donde la violencia y la impunidad se entrelazan con el poder, esta historia recuerda que la lucha contra el narcotráfico sigue siendo una batalla compleja y urgente. Y aunque la justicia tarda, la presión internacional no cede.

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