Global Gas deja en la estacada a viudas y huérfanos tras explosión en Geovillas del Sur

El pasado 22 de junio, una explosión en Geovillas del Sur cobró la vida de dos trabajadores de Global Gas, Francisco Isidro Ríos Juárez y Edmundo Ríos Juárez, quienes realizaban un servicio para la empresa. A casi dos semanas del accidente, sus viudas denuncian que la compañía las ha abandonado a ellas y a los siete menores que quedaron en orfandad, sin ofrecer apoyo económico, psicológico ni legal.

Gabriela Guadalupe Benito Rocha, esposa de Francisco Isidro, relata que desde aquel día nadie de Global Gas se ha acercado para brindar respaldo, a pesar de que la empresa aseguró públicamente que acompañaría a las familias afectadas. La única respuesta que han recibido es la indicación de acudir a la Junta de Conciliación y Arbitraje para tramitar el finiquito de sus esposos, lo que para ellas es un intento de deslindarse de responsabilidades.

Además del dolor por la pérdida, las familias han tenido que cubrir gastos funerarios y la compra de espacios en el panteón, que ascendieron a cerca de 40 mil pesos, apoyadas únicamente por el sindicato. La situación se complica aún más porque entre los siete huérfanos hay un niño con autismo, síndrome de Klinefelter y una enfermedad cardiaca, que requiere atención médica constante, terapias y medicamentos especializados.

Gabriela recuerda que su esposo llevaba años trabajando para Global Gas y que aquel día salió con la intención de hacer un servicio rápido, pero nunca regresó. La explosión ocurrió mientras abastecían un tanque de gas en una vivienda de Geovillas del Sur; ambos sufrieron quemaduras graves y murieron días después en el hospital. La propietaria de la casa, Rosalba, también falleció, dejando un saldo final de tres personas muertas.

Aunque Global Gas emitió un comunicado asegurando que activó protocolos de atención y apoyaría a las familias, las viudas sostienen que esas promesas no se han cumplido. Por ahora, ellas y sus hijos enfrentan solos el duelo, los gastos y la incertidumbre sobre su futuro.

Este caso pone en evidencia la precariedad en la que quedan las familias de trabajadores que arriesgan su vida en empleos esenciales, y la falta de responsabilidad social de algunas empresas que, en lugar de proteger a sus empleados y sus familias, optan por el abandono cuando más se les necesita. En un país donde la justicia social sigue siendo una deuda, estas historias nos recuerdan la urgencia de sistemas de protección reales y efectivos.

Leer Más

Post navigation

Leave a Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contacto