El pasado 25 de mayo de 2026, la Estancia Infantil Andropolis, ubicada en la capital poblana, fue escenario de un simulacro por hipótesis de sismo, supervisado por personal de Protección Civil Municipal. No fue un simple trámite burocrático: participaron 106 personas, entre personal administrativo, docentes, menores de edad y responsables del inmueble, en un ejercicio que buscó mucho más que cumplir con la ley.
¿Por qué tanto énfasis en estos simulacros? Porque Puebla no es ajena a la amenaza sísmica. Su ubicación, cerca de la Subducción de la Placa de Cocos bajo la Placa Norteamericana, la convierte en una zona de alta actividad sísmica. Basta recordar los sismos de 1999 (magnitud 7.0) y el de 2017, que dejaron huella en la memoria colectiva y en la infraestructura del estado.
El objetivo principal del simulacro fue fortalecer los protocolos de evacuación, mejorar los tiempos de respuesta y evaluar las rutas de salida y puntos de reunión ante una posible emergencia. Pero, sobre todo, se trató de identificar áreas de oportunidad en la coordinación entre brigadas internas y cuerpos de emergencia municipales, algo fundamental en espacios donde la población vulnerable —como niñas y niños— depende de la capacidad de reacción de los adultos.
Protección Civil Municipal no se quedó en el discurso y reiteró recomendaciones clave para la ciudadanía:
– Antes: Elaborar y practicar el plan familiar de protección civil.
– Durante: Seguir la regla “agáchate, cúbrete y agárrate”.
– Después: Revisar posibles daños y evitar usar elevadores.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla anunció que continuará realizando este tipo de ejercicios preventivos en diferentes espacios de la capital, apostando por una cultura de autoprotección que, en tiempos de crisis, puede marcar la diferencia entre el caos y la seguridad colectiva.
En un país donde la prevención suele ser la excepción y no la regla, estos simulacros son un recordatorio de que la seguridad no es un privilegio, sino un derecho colectivo que exige participación y conciencia social.

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